De Purmamarca a las Salinas Grandes – Jujuy

De Purmamarca a las Salinas Grandes y la Laguna de Guayatayoc

Uno de los destinos más populares de la Quebrada de Humahuaca es el pueblo de Purmamarca. Y si estás por allí, o estas planeando ir, tenes que saber que si vas a Purmamarca, casi de forma obligada deberías visitar las Salinas Grandes y la Laguna de Guayatayoc. Es un destino que se abre de la Ruta 9 y la Quebrada, pero vale la pena el desvío.

A las Salinas llegamos por la RN 52, una ruta de asfalto en buen estado pero de grandes dificultades por las curvas y contracurvas muy cerradas. Por esta ruta pasamos por la famosa Cuesta de Lipán que nos regala un poco de vértigo y paisajes increíbles y finalmente llegamos a las salinas. La laguna de Guayatayoc está casi unida a las Salinas, pero para llegar tenemos que tomar la Ruta 40.

Cuesta de Lipán

Cuesta de Lipan

La Cuesta del Lipán comienza en Purmamarca, a 2.320 metros de altura y finaliza en las Salinas, a 4.096 metros sobre el nivel del mar.  Es un espectacular y peligroso tramo de la Ruta Nacional 52 en plena puna jujeña. La distancia entre estos dos puntos es de unos 60 kilómetros, aunque el tramo que se conoce como Cuesta de Lipán, es mucho menor, de unos 17 kilómteros. El desnivel ascendido en un tramo realmente corto es espectacular, por lo que la pendiente del tramo es enorme. Desde Purmamarca hasta las Salinas Grandes se ascienden más de 1.500 metros de denivel, por lo  que hay que tener cuidado con el mal de altura.


Si interesa leer sobre el mal de altura y cómo prevenirlo hacé click aquí.


La ruta está completamente asfaltada y a unos metros de la altura máxima, antes de llegar a las salinas, hay un mirador desde donde se puede observar la cuesta en su totalidad e inmensidad.

Las salinas grandes

Evaporative pool, Salines Grandes, Argentina.

Las Salinas Grandes tienen 212 km2 o 21.200 manzanas, equivalente a la superficie de la Ciudad de Buenos Aires. Aquí se explotan, por desecación, las sales y en especial la sal común (cloruro de sodio).  El salar se formó a lo largo de millones de años en los que se acumularon sedimentos de varios kilómetros de espesor.

A un costado de la ruta se encuentra un parador para los visitantes junto con el obrador que se utiliza para extraer sal. En el parador hay lugar para estacionar autos, un mercado donde se venden recuerdos y tallas hechas con sal. Desde aquí se puede visitar el interior de las salinas y apreciar la inmensidad blanca.

En el salar se destacan los piletones desde los cual los trabajadores extraen de forma precaria la sal que luego se comercializa.  En el interior del salar hay caminos marcados que son utilizados por vehículos, no se recomienda adentrarse por los mismos sin conocerlos.

Es muy necesario llevar anteojos de sol para la visita a las salinas.

Laguna de Guayatayoc

Laguna de Guayatayoc

La Laguna de Guayatayoc es un cuerpo de agua salada casi unido con las Salinas Grandes. Su superficie es muy variable según las estaciones o de ciclos largos de sequía y humedad. Durante los meses de marzo y abril, cuando finalizan las precipitaciones, la laguna alcanza su mayor tamaño, que cubre una superficie aproximada de 240 km2 y unos 6 metros de profundidad. Es un lugar donde se puede observar diferentes variedades de flamencos: la Parina Chica, la Parina Grande y el Flamenco Austral.

En las costas de Guayatayoc, donde hay manantiales de agua dulce, hay asentamientos de pueblos originarios. Allí también encontraremos restos del sitio arqueológico “El Pasaje” que tienen una antigüedad de unos 4.000 años. Los nativos de la zona crían camélidos (llamas) y ovejas de manera trashumante en las vegas alrededor de la salina y los pastizales de altura en verano.

Actualmente es una región con serios conflictos ecológicos, ya que hay empresas mineras explotan el litio de la zona, contaminando el agua y el medio ambiente de un área supuestamente protegida. La comunidad de Guayatatoc hizo reclamos a las autoridades, pero los intereses económicos parecen estar por encima de la naturaleza y las personas.

Cómo llegar

No hay transporte público a las Salinas Grandes, pero diferentes agencias de viaje organizan excursiones a precios accesibles.